Semáforo de Trabajo Digno está en color rojo en las cuatro regiones de México, advierte agrupación ciudadana

Ciudad de México, 20 Julio (Infoqroo).- México debe cortar el cordón que ata el derecho a la salud, a las prestaciones del trabajo, igualar el salario mínimo al costo de una canasta familiar, entre otras legítimas aspiraciones de sus habitantes, para combatir la precariedad laboral que genera más pobreza y desigualdad, consideró la agrupación Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

En un comunicado, la agrupación señaló que otras metas deben ser disponer de un eficiente sistema nacional de cuidados que facilite la inclusión económica de mujeres; erradicar en los hechos el outsourcing abusivo y ,entre otras medidas, activar el sindicalismo democrático que defienda los derechos de los trabajadores.

Sostuvo que el derecho a la salud es un privilegio reservado en México, solo a quienes trabajan con un patrón privado o público que afilia a sus empleados a la seguridad social.

Solo nueve millones de personas, en una fuerza productiva potencial de 75 millones, tiene empleo con lo mínimo decente: seguro social y un ingreso laboral superior al costo de una canasta familiar (dos canastas básicas).

Estimó que 35.3 millones de personas trabajan en la precariedad y una tercera parte (24.6 millones de personas) de la población productiva potencial está excluida del mercado laboral, de plano desempleados o sin poder buscar trabajo remunerado, por realizar trabajos del hogar o de cuidados.

Esta situación, añadió el comunicado, reduce el tamaño y frena el dinamismo de la economía, limita seriamente el mercado interno para impulsar el crecimiento, lastra la recaudación fiscal, y, sobre todo, niega el ejercicio de dos derechos fundamentales para la vida: la salud y el trabajo.

Aseguró que en materia laboral, en la República Mexicana, «el semáforo está en rojo». La precariedad y la exclusión afectan a todas las entidades federativas, con ligeros matices que indican que la situación es más grave en los estados del sureste que concentran los mayores porcentajes de pobreza, o en el Estado de México, con el mayor número de personas pobres.

Acción Ciudadana Frente a la Pobreza dio también a conocer un ranking que ubica la situación de cada estado del país en relación con las personas que tienen trabajo formal con las mínimas condiciones decentes: es decir, con ingreso  por arriba del costo de la canasta familiar y afiliación a la seguridad social.

Se trata de personas que trabajan en condiciones de precariedad, y quienes están, de plano, desempleadas y cansadas de buscar empleo y quienes se mantienen ocupadas en trabajos del hogar y de cuidados, 94 por ciento de las cuales son mujeres.

“El análisis revela que en México el trabajo no funciona como la puerta de salida de la pobreza, al contrario, el sistema laboral en su estructura actual se ha convertido en una fábrica de pobreza y desigualdad”, dijo el coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, Rogelio Gómez Hermosillo.

Una de las causas de la situación actual es el modelo de seguro social que México adoptó el siglo pasado al incluir la salud, las estancias infantiles y otras coberturas en las prestaciones laborales a cargo de cuotas obrero patronales.

“La salud es un derecho, corresponde al Estado garantizar su acceso. Eliminar incentivos a la informalidad implica eliminar ese nudo que encadena el derecho a la salud y al derecho al trabajo”, explicó Gómez Hermosillo.

Las propuestas que presenta Frente a la Pobreza para pasar al verde en el semáforo,  incluyen: igualar el monto del salario mínimo al costo de una canasta familiar (dos canastas básicas).

Asimismo, activar los mecanismos de garantía de derechos laborales ya aprobados por la reforma laboral; un nuevo modelo de seguridad social no encadenado al régimen laboral, incluyendo el sistema nacional de cuidados, y la inclusión de políticas de fomento al trabajo digno en otras agendas de desarrollo: fomento a la economía verde, economía social y solidaria, por ejemplo.

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